INTERNACIONAL
Guerra en Ucrania

Zelenski marca tres condiciones inamovibles ante la llamada por el "teléfono rojo" de Putin y Trump

El presidente de Ucrania asegura que no cederá más territorio que el hoy ocupado por Moscú

"Paz para el mundo", una pintura del artista ruso Alexei Sergienko con los rostros de Putin y Trump.
"Paz para el mundo", una pintura del artista ruso Alexei Sergienko con los rostros de Putin y Trump.Dmitri LovetskyAP
PREMIUM
Actualizado

El llamado «teléfono rojo», una simplificación de la Guerra Fría para referirse a un complejo sistema de comunicación directa y segura entre el Kremlin y la Casa Blanca, volverá a activarse hoy tras varios años de silencio, en el que ambos países han hablado siempre a través de terceros. La crucial llamada de hoy entre Donald Trump y Vladimir Putin restablecerá unas relaciones que no se han roto en ningún momento pero que han permanecido bajo mínimos.

Antes de que se produzca, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha establecido este fin de semana sus particulares líneas rojas en esta negociación. El primero puede ser clave: no ceder territorio adicional a Moscú. Es decir, el presidente ucraniano sí admitiría en una negociación perder las zonas que ya ocupa Rusia de facto, aunque no los reconocería como rusos, sino que renunciaría por escrito a recuperarlos mediante la fuerza. Son condiciones muy negativas para Ucrania, pero el árbitro de esta hipotética paz es Donald Trump, que parece mucho más cercano a Moscú que a Kiev.

Putin, por su parte, exige la entrega de las regiones completas de Jersón, Zaporiyia, Lugansk y Donetsk. Todas ellas están parcialmente ocupadas, pero Kiev se niega a que el Kremlin consiga en una mesa de negociación lo que no ha logrado en el campo de batalla.

Otro punto esencial del mensaje de Volodimir Zelenski es la devolución de los niños ucranianos secuestrados por Rusia durante la ocupación de territorios. La Corte Penal Internacional acusa a Putin y a la comisionada rusa para los derechos del niño, María Alekseyevna Lvova-Belova, de estar involucrados en la deportación de niños.

Como tercer punto, Ucrania exige garantías de seguridad antes de firmar ningún acuerdo, aunque en esta reclamación entramos en arenas movedizas, ya que nadie sabe muy bien qué garantías de seguridad serán necesarias para disuadir a Rusia de una nueva invasión y hasta qué punto Moscú admitiría un alto el fuego que implicara tropas de países europeos patrullando sobre la línea del frente. Los mensajes hasta el momento son claros: Rusia consideraría cualquier despliegue de soldados de países socios de la OTAN como «una declaración de guerra».

Zelenski insiste en presionar a Putin para conseguir un alto al fuego ante la llamada de Trump

Mensaje interno

Zelenski no puede conceder esos territorios no conquistados a Rusia ni reconocerlos oficialmente como rusos, porque laminaría no sólo su posición futura para renovar su presidencia en unas futuras elecciones y le dejaría muy tocado ante un electorado que ahora, desde la bronca en el despacho Oval, le apoya más que nunca. Mientras tanto, el presidente de Ucrania debe navegar entre esas presiones exteriores para aceptar una paz rápida por parte de EEUUy las que emiten sus propios soldados, algunos sin una rotación desde hace meses, que están deseando que la guerra acabe para volver a casa.

En paralelo, el presidente galo Emmanuel Macron, uno de los defensores de esta idea junto con el primer ministro británico Keir Starmer, aseguró ayer que «Ucrania es soberana para decidir qué ejércitos pueden entrar en su territorio». Starmer ha revelado que ya han hablado con unos 37 países y que ya tiene 15 estados dispuestos a enviar tropas sobre el terreno a Ucrania, en un contingente «de paz» de unos 10.000 miembros. Se trata de una fuerza muy pequeña, en términos militares, para cubrir 800 kilómetros de frente, pero que Reino Unido y Francia esperan que sea suficiente para disuadir a Rusia de volver a invadir Ucrania.

Ultimátum

El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, declaró ayer que Rusia «debe decir 'sí' de forma clara y sin ambigüedades» a la tregua de 30 días propuesta por EEUU, que ya ha aceptado Kiev desde la pasada semana. En Ucrania nadie confía en Putin y en sus verdaderas intenciones, aunque en el gobierno de Zelenski creen que el Kremlin aceptará en principio el alto el fuego para después imponer un ultimátum con sus pretensiones maximalistas. «Ahora la pelota está completamente en el lado de Rusia. Ucrania ha aceptado la propuesta de EE.UU. sin condiciones adicionales, y Rusia debe aceptarla sin condiciones adicionales», dijo Sibiga, algo que será muy difícil que suceda.

En el manual habitual de la negociación rusa está aceptar negociar para luego pedir el máximo, incluso cosas que nunca se han tenido, como esas regiones de Ucrania que no han sido totalmente conquistadas. Después, ante la negativa de Ucrania y sus aliados de aceptar esas condiciones, los analistas creen que llegará el ultimátum de Rusia: o se firma o vuelve la guerra. Ucrania ya ha revelado que durante el hipotético alto el fuego no permitiría que cayera la ley marcial: temen que si se permite a los hombres en edad de combatir salir del país, muchos no van a volver.