Tres mujeres se ponen al frente del nuevo Benidorm Fest. Después de tres ediciones con un trío de conductores mixto, esta vez han seleccionado a tres 'reinas': Paula Vázquez, que se suma al proyecto, y Ruth Lorenzo e Inés Hernand que repiten. "Este trimonio refleja sororidad", valoró Vázquez durante la rueda de prensa de su presentación. "Me siento muy arropada porque ambas tienen experiencia en Benidorm y feliz de que me contagien su energía tan positiva y sus ganas de triunfar. Es una juventud que ha venido a cambiar las reglas del juego y me encanta estar presente".
El festival musical que sirve como preselección española para Eurovisión celebrará sus dos semifinales los días 28 y 30 de enero y su final el 1 de febrero en Benidorm y contará con un programa de acompañamiento, La noche del Benidorm Fest, presentado por Lalachus y Aitor Albizua, y otro en RTVE Play, Benidorm Calling, con Masi Rodríguez, Jordi Cruz e Ibán García.
Tras su victoria en MasterChef Celebrity y habiendo grabado para la televisión pública el programa Pase sin llamar junto a Alba Carrillo, pendiente de emisión, Inés Hernand nos cuenta cómo se acerca de nuevo al Benidorm Fest.
- ¿Cómo estáis conectando Paula Vázquez, Ruth Lorenzo y tú?
- Cada año ha habido una energía diferente; con más nervios o más concentrado en el formato... Este año la energía es más relajada, más risas y vivir la experiencia de una forma más natural. Lo interesante también es lo genuino, pero el rollo de la naturalidad se vende caro.
- ¿Cómo te preparas para ofrecer esa naturalidad?
- Estoy leyendo mucho sobre los artistas. Estoy al tanto del videoclip de Daniela Blasco o la última cosa que haya hecho Celine Van Heel. Tienes que estar muy instruida de los artistas que se presentan, al margen de tu propio expertise sobre música y en concreto sobre el Festival de Eurovisión. Y, nada, rezar para que se me conecten correctamente las neuronas. Así funciono yo.
- Tus intervenciones suelen estar acompañadas de polémicas, ¿cómo lo llevas?
- Lo llevo con naturalidad. Me he dado cuenta de que todo el rato puedes ser sujeto de críticas, hagas lo que hagas. Cuando entré en MasterChef, "¿cómo vas a entrar en MasterChef?". Y llegué con mi discurso, encajó perfectamente y acabamos saliendo vencedores. Al final, se puede sostener todo siempre que se haga desde el respeto. No vivo con miedo porque no he hecho nada malo, solo defender las cosas que defiendo, que principalmente son derechos humanos y cosas en las que creo. Sé el entorno en el que estoy y no doy una chapa, me dedico al mundo del entretenimiento; tampoco soy activista. Hago lo que hago y digo lo que puedo intentar decir según el momento, así que no, no vivo con miedo. Y si me tengo que ir al INEM, pues una es freelance, así que estoy muy acostumbrada coquetear con el desempleo. No pasa nada.
"Eurovisión no tiene ni mucho menos que ser boicoteada ni que morir sino apartar a ciertas personas"
- El objetivo del Benidorm Fest es Eurovisión, que sigue manchado por la polémica de la participación de Israel. ¿Cuál es tu visión?
- Sigo opinando lo mismo que hasta ahora. Van más de 20.000 niños fallecidos, más de 40.000 muertos, más de 2 millones de personas desplazadas en la Franja de Gaza... Creo que no hay mucho más que decir. Es una cuestión de derechos humanos y me parece muy complicado que a nivel político no se esté respondiendo por ello. Me parece también un fracaso del Derecho Penal Internacional que esto no se esté interviniendo de otra forma y, por supuesto, con todo lo que se extiende, incluido el ámbito de los concursos o de la cooperación internacional o de lo que sea. Es lo mismo que te llame la atención que China, que es uno de los países más contaminantes del mundo, esté en la COP (Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático). Curioso cómo funcionan Occidente y las dinámicas del capitalismo.
- ¿Compartes la opinión de que se debería boicotear Eurovisión por la participación de Israel?
- Yo no lo creo. Esto me recuerda al tema de los bullies. ¿Por qué la persona que sufre el bullying es la que se tiene que ir del instituto o del colegio y no ser sancionada la persona que maltrata sistemáticamente a otras? Mi sensación es que Eurovisión no tiene ni mucho menos que ser boicoteada ni que morir sino apartar a ciertas personas, como se ha hecho en anteriores ediciones por ejemplo con la participación de Rusia cuando estaba la guerra de Ucrania activa de una forma contundente, pues de igual forma con Israel. Pero, "money is money".
- ¿Cómo ves que desde la política cada vez se mire más a la televisión y sea objeto de discusión?
- Me parece inútil. En España tenemos grandes problemas. Necesitamos trazar grandes puentes para encontrar lugares comunes en los que de verdad ser solventes. Al final, el problema que tiene una persona de ultraderecha o el que tiene una persona que sea apolítica, que sea musulmana o cristiana es el mismo, que es un problema de sanidad pública, de vivienda, de educación sin profesores y así una larga lista. España es un país muy precarizado en muchos ámbitos y creo que es donde hay que poner energía, consenso y debate público. Levantar consultas parlamentarias por la estampita del Grand Prix, honestamente, me parece desconocer de forma objetiva la iconografía cristiana que lleva cambiando desde la época de Poncio Pilatos hasta la actualidad. Así que les insto a que hagan historia del arte.
- ¿Y qué piensas cuando tu nombre llega también a la conversación política?
- Pienso que hagan el favor de ponerse a trabajar en lo que tienen que hacer. Desde aprobar unos Presupuestos Generales del Estado hasta pues una agenda que contemple cuestiones climáticas, la igualdad entre hombres y mujeres, los delitos de odio... Que se pongan a trabajar y me dejen decir tonterías a gusto. A las mujeres se nos juzga por todo. Yo vivo tranquila. Pago mis impuestos, no he violado, no he matado, no he maltratado, soy una buena colega, buena trabajadora...
- ¿Te ves saltando a otra cadena?
- Si me gusta el proyecto, es ambicioso y tiene sentido conmigo, sí. Soy una trabajadora libre e independiente. RTVE me está dando muchas alegrías y me mantengo con cierta fidelidad. He recibido propuestas de otros lugares, pero creo que en global me compensa lo que estoy viviendo en RTVE y así seguirá hasta que quieran, pero una tiene que comer.
- ¿Hay una nueva forma de hacer televisión desde la gente más joven?
- Creo que hay un cambio de paradigma y que es importante ir incorporando nuevos rostros para hacer palanca en la convivencia. Yo entiendo que sí, pero es algo que hay que hacer entender a los productores ejecutivos, que tienen una visión de que esto solo funciona así. Hay una forma de hacer tele nueva, sobre todo por parte de los rostros, pero tiene que haber una especie de consenso global de querer arriesgar, de que te compren la idea y de que suelten los dólares.
- Hay rumores de que el universo Sálvame aterrice en La 1, ¿tú lo ves factible?
- Es cubismo televisivo. A mí me invitaron a ir a Ni que fuéramos shhh y la forma de entretener que tienen es magnética porque hay muchos lenguajes transcurriendo a la vez. Es una forma de entender televisión guay, lo que pasa es que no solamente nos tiene que gustar a unos pocos, sino a más peña. Ellos están acostumbrados a directos. Si les grabas y les mesuras, pierden el "mojo". Creo que sí, pero quizás hay que echarles otros temas más allá de la socialité o irse a algo tipo magacín, pero a mí no me desencajan María Patiño, Belén Esteban o Kiko. Me hacen una risa que te mueres. Y Lydia Lozano ya está en Mañaneros o Víctor Sandoval en Bake Off. Hay mucha peña migrando. Son grandes comunicadores y nadie pertenece a una cadena. No tenemos el sello de la cadena en el culo. Saben reinventarse.
"Ser de izquierdas no nos tiene que quitar el querer ganar monedas en el juego del capitalismo. De eso va, de aspirar y lograr vivir tranquilamente como vive la burguesía"
- Cuando se dieron a conocer los sueldos de los presentadores del Benidorm Fest en la segunda edición, protestaste. ¿Cómo has negociado esta vez?
- He aceptado lo que me han propuesto. Es una mejora respecto del primer año y del segundo. La considero justa. En ese momento, lo que me pareció como fuerte fue la diferencia, no tanto con Mónica Naranjo, sino con mi compañero Rodrigo Vázquez, y no era culpa de él. Si estamos haciendo funciones iguales en un sitio en el que estamos de nuevas... A lo mejor tampoco yo lo entendí bien. Me equivoqué y pues pido perdón. La gente decía: "en una semana te levantas lo que yo en un año yendo todos los días a trabajar". Yo no vivo alejada de la realidad. Tengo colegas que trabajan con salarios muy precarios y sé lo que hay. También con eso hago algo: sostengo unos salarios, también tengo unas retenciones y pago mis impuestos... En fin, que ser de izquierdas no nos quite el querer ganar moneda en el juego del capitalismo. De eso va, de aspirar y lograr vivir tranquilamente como vive en la burguesía.
- Entonces, ¿se hablará mucho de tu caché?
- Mi caché tampoco es que haya subido millón y medio de euros. Ya lo veréis, si lo va a pedir Vox enseguida por Transparencia. Veréis que risa. No hay que tener miedo a cobrar dinero. Y a todo el que le preguntes: "¿si tú pudieses cobrar 5.000 euros al mes, lo harías?", la respuesta será: "Evidentemente, viviría mejor".
- ¿Quién es tu icono de Eurovisión? ¿Llevarías alguna estampa?
- Hay mucha gente que me gusta. Chanel o Rosa me parecen bastante iconos, los ABBA, Eleni Foureira... Pues, mira, podría llevar una estampa de Chanel.