MADRID
Entrevista

Carlos Novillo, consejero madrileño de Medio Ambiente: "Sin energía nuclear nos podemos ver con restricciones, apagones o una factura de la luz desorbitada"

Alerta del "impacto" del cierre de Almaraz sobre Madrid y denuncia la "rigidez" del Gobierno

Novillo, el viernes en la consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Emergencias madrileña.
Novillo, el viernes en la consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Emergencias madrileña.SERGIO GONZÁLEZ VALERO
Actualizado

Aunque su deseo es volver a los forestales, Carlos Novillo (Madrid, 1976) lleva una década apagando incendios políticos. Como consejero de Medio Ambiente, Agricultura y Emergencias de la Comunidad de Madrid ha gestionado desde la primera línea la pandemia, la nevada Filomena, la dana que azotó el sur de la región en 2023 o la que devastó la provincia de Valencia el 29 de octubre y con la que se volcó la Administración madrileña.

Ahora, alerta en una conversación con GRAN MADRID de los riesgos de desmantelar las centrales nucleares, como plantea el Ejecutivo central. Concienciar de ese «impacto» a la ciudadanía, cuenta, es el gran objetivo de la cumbre de Almaraz que hoy y mañana reúne a la Comunidad de Madrid y Extremadura en Mérida y que busca, a una sola voz, exigir a Pedro Sánchez que dé marcha atrás y alargue la vida útil de la nuclear en España.


A menos de mil días para el cierre de la central de Almaraz, de la que depende un 15% de la energía de Madrid, ¿qué grado de preocupación hay en la Comunidad?
Altísimo. Llevamos más de un año y medio hablando de las nucleares, de que no entendemos que el Gobierno se mantenga tan rígido en la decisión del cierre. En 2019 se pactó con las empresas, pero el escenario ha cambiado: una pandemia, una guerra en Ucrania y un cambio geopolítico brutal. Lo que más nos preocupa es que esa estrategia que tenía el Gobierno para sustituir la energía nuclear a través del almacenamiento no se está cumpliendo y no va a llegar a la par que se vayan cerrando las centrales. La preocupación ahora ya es máxima.
¿Calcula entonces que ya se llega tarde para revertir la situación?
El procedimiento de nueva autorización y de continuidad de la central, la compra de combustible, la formación del personal y los trámites con el Consejo de Seguridad Nuclear es de unos dos años y medio. La previsión del Gobierno es de cerrar Almaraz en 2027, por lo que estamos justo cerca del punto de no retorno. Uno de los objetivos de la cumbre es dar a conocer a la sociedad que esto no es un capricho, que realmente va a impactar de manera directa. Primero en la economía extremeña, y luego en la viabilidad de todo el país.
El Gobierno se escuda en que las empresas tampoco están dispuestas a renovar la concesión.
La ministra nos despachó la semana pasada diciendo que es un tema empresarial y que si las empresas deciden no seguir ella no es quien para forzarlas. No se entiende porque es un sector estratégico. ¿Si ve que va a cerrar una factoría de coches el Gobierno no va a hacer nada? Un Gobierno que interviene y entra en Telefónica, en Indra, que rescata a Air Europa, a Air Nostrum... ¿No va a llamar a un sector estratégico como la energía para buscar una solución? ¿Va a esperar a que las empresas se ahoguen en impuestos para que cierren ellas por su cuenta? Con Muface sí que han subido el contrato para que las empresas se puedan licitar y aquí ni se sientan a buscar una solución. Es una excusa que pone la ministra, que está totalmente alejada y forma parte de ese dogma de que hay que acabar con la nuclear.
¿Confía en que las manifestaciones de los últimos meses contra el cierre y esta cumbre cambien la perspectiva del Gobierno?
El Gobierno tiene capacidad, tiempo e instrumentos. Vamos a volver a poner el debate en la sociedad y además mostrarle las consecuencias que va a tener. Lo que he dicho siempre: este Gobierno está haciendo mucho daño al país. Lo está dividiendo, está vendido completamente a los independentistas, pero hay una política a más largo plazo que no se ve. Nos están dejando el país como un solar con toda la regulación atacando a la agricultura y la ganadería, con toda su política energética, su política de agua. Y eso es algo que ahora, inmediatamente, a lo mejor la gente no lo percibe. Pero que sepa la sociedad española, no solo la madrileña, que esto ya se acerca, que en los próximos años empezaremos a tener un problema que nunca había tenido este país en democracia, que es la falta de energía para poder implantar una industria, un desarrollo urbano para viviendas o hasta un hospital.
¿Cree entonces que sin la energía nuclear podría haber cortes de suministro?
En diciembre el Gobierno ya tuvo que activar el acuerdo con la industria electrointensiva para que parase y que no hubiera un apagón, porque había dos reactores en mantenimiento. Si con el parque nuclear, la solar y la eólica que tenemos ya se ha producido esta situación no sé qué más quieren ver. Va a ser más recurrente todavía. Tanto por la pérdida de las nucleares como por la escasez de líneas que se plantean va a haber empresas que en los próximos años no se van a poder implantar en nuestro país y buscarán otras localizaciones. Va a haber también problemas ya no sólo de crecimiento económico, sino de poder sostener la demanda social de nuevos desarrollos de viviendas. Y efectivamente nos podemos ver en unos años, si esto sigue así, con restricciones y con apagones. No lo descarto para nada. Y si no, como lo que puede sustituirla es el ciclo combinado, lo que habrá será un incremento desorbitado de la factura de la luz.
Madrid produce menos del 5% de la energía que consume. ¿Cómo prevé aumentarlo?
Tenemos un territorio muy pequeño y el 50% tiene algún tipo de protección, por lo que no tenemos capacidad de desplegar grandes parques. Y somos una comunidad muy poblada y con una industria muy potente. Por tanto somos muy consumidores de energía, pero generamos otro tipo de riqueza para el país. Hay que tener visión de país, como con el agua. Somos la comunidad con la mejor eficiencia, gastamos la menor energía por PIB. Es verdad que instaurar en nuestro territorio las renovables es muy complejo. Aún así tenemos proyección para subir ese porcentaje por encima del 30%.
¿Cómo es su interlocución con la ministra Sara Aagesen?
Cuando tomó posesión le escribí una carta para poder reunirnos. Tenemos muchísimos temas en común: la ampliación del Parque Nacional, el lince ibérico, la energía, el agua... No he tenido contestación. El otro día nos dijo a todos los consejeros que en breve hará lo posible para citarnos. A ver si podemos aterrizar esos temas con ella.
Las recientes danas en Madrid, y sobre todo en Valencia, demuestran precisamente que la comunicación debe ser fluida entre administraciones...
Desde hace diez años los fenómenos de alto impacto nada tienen que ver con lo que vivíamos a principios de siglo. Mirar para otro lado no es la solución, y las infraestructuras hidráulicas son esenciales. Es importante que el Ministerio asuma su responsabilidad y que active esas inversiones también comprometidas en el Plan Hidrológico del Tajo que tiene que llevar a cabo la Confederación. Su política, al igual que con la energía, ha sido la no intervención, que se renaturalicen los cauces. En Valencia se ha demostrado que esto no puede ser.
¿Sigue siendo necesaria una Secretaría de Estado de Emergencias?
La presidenta propuso en la Conferencia de Presidentes que el país tiene que dar un paso adelante en el ámbito del control de los riesgos. Hay que tomárselo muy en serio. Durante muchos años se ha estado muy centrado, es lógico, en la seguridad de las personas, y se ha dado mucha importancia al desarrollo de la de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Pero el ámbito de la Protección Civil se ha desentendido, dejando a las comunidades y los ayuntamientos toda la responsabilidad. Estos años hemos visto el covid, Filomena, las danas, y el Gobierno se ha inhibido en el ámbito de la Protección Civil. No puede volver a pasar. Creemos sin duda que Aemet y la Confederación, en el ámbito del control de riesgo y las alertas, deben formar parte de esa Secretaría de Estado.
Madrid ha vuelto a subir el precio del agua. ¿Cómo es posible, si el Canal repartió dividendos en 2024?
Tenemos tres factores que nos empujan a hacer este plan estratégico, que es la mayor inversión en obra pública hidráulica de la historia: la seguridad, la menor captación de agua en embalses y un crecimiento de población brutal. Ante esto tenemos que invertir para que no pase como con la energía. Evidentemente tenemos que adaptar las tarifas, que siguen siendo de las más bajas de España y Europa. Y estamos con los dividendos más bajos de toda la historia reciente de Canal, que van a sufragar servicios públicos.
Ha recibido importantes críticas desde la oposición por el tema del agua. ¿Cómo ve al nuevo PSOE de Óscar López en la Asamblea?
Es un disparate. Parece el juego de las sillas, a veces te cuesta localizar al diputado que te interpela. Estar así, constantemente cambiando, es muy difícil. Es lamentable porque los moderados como Juan Lobato están apartados. La gente con la que puedes dialogar y llegar a acuerdos para trabajar por Madrid no tiene cabida en el PSOE de Madrid. Es una lástima, pero el PSOE irá cambiando de bancada hasta quedarse de manera residual si sigue ese camino.
El alcalde Almeida reclama más despliegue policial en la capital pero delegación de Gobierno lo descarta. Como consejero de Emergencias, ¿suscribe esta petición?
Sin duda. Somos siete millones y recibimos 14 de turistas. Hay que adecuar las plantillas. Interior nos dice que las incrementa y luego vemos que la Guardia Civil envía a alumnos en prácticas que tienen que ir acompañados y no pueden trabajar de manera independiente. El delegado disfraza las cifras, pero no hay operativos suficientes. Vive de las rentas de unas fuerzas deseguridad del Estado ejemplares que conocen la región y hacen un esfuerzo enorme. Llevo diez años, he conocido a ocho delegados del Gobierno y no he visto nada igual: se levanta por la mañana para atacar a la presidenta y luego dice que hay que dialogar.
¿Teme que la guerra arancelaria tres el regreso de Donald Trump afecte al campo madrileño?
Sí. La fragilidad del campo madrileño, español y europeo es muy crítica. Esas políticas a largo plazo y equivocadas contra el agricultor desde Europa y el Gobierno ahora les sitúa en una situación de desventaja a la hora de afrontar otros retos. Estamos en una situación muy compleja. Le hemos pedido al ministro que haga una evaluación del impacto que puede tener el régimen arancelario y la entrada en Mercosur para que veamos qué sectores pueden verse beneficiados o perjudicados.
¿En qué estado se encuentran los trabajos para que el Bernabeu recupere los conciertos?
Este es un tema más municipal y del club, que son los que están trabajando para mejorar la insonorización del estadio. En la parte que nos toca a nosotros, que es la autorización de conciertos desde el punto de vista de la seguridad, como hacemos con el Metropolitano y en otro tipo de instalaciones donde se celebran este tipo de eventos, no ha habido ningún problema en las autorizaciones.