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Juan Villar-Mir reclama el marquesado que el Rey Emérito dio al padre aunque con la fortuna muy menguada

Uno de los últimos títulos que concedió el anterior jefe de Estado fue al presidente de la constructora OHL, su íntimo amigo. Casi un año después de su muerte, el primogénito pide el marquesado.

Juan Villar Mir (d) durante la rueda de prensa en la que ha anunciado que dejará la presidencia de OHK a su hijo Juan Villar Mir de Fuentes
Juan Villar Mir (d) durante la rueda de prensa en la que ha anunciado que dejará la presidencia de OHK a su hijo Juan Villar Mir de Fuentes
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Este 5 de marzo, el BOE publicaba que Juan Villar-Mir de Fuentes (63) ha solicitado el marquesado de Villar-Mir que ostentaba su padre, Juan Miguel, fallecido en julio pasado a los 92 años. Fue uno de los hombres más poderosos de España y artífice del imperio que llevaba su nombre, que a partir de 2015 inició su derrumbe. Su primogénito y sucesor se vio obligado a venderlo por piezas para afrontar su astronómica deuda.

Logró rebajarla de 1.500 millones de euros a 120, al precio de perder incluso su buque insignia, OHL, que llegó a tener 30.000 empleados y a facturar 4.000 millones de euros anuales. Hoy lo controla el grupo mexicano Amodio.

MAL VISTO POR FRANCO

El citado marquesado fue concedido por el Rey Juan Carlos en febrero de 2011 al que, además de magnate de los negocios, fue vicepresidente económico y ministro de Hacienda del primer gobierno de la Monarquía, Juan Miguel Villar-Mir. Gran amigo del Emérito, compartieron innumerables jornadas de caza en las fincas del empresario: Dehesa del Carrizal, en La Mancha, y La Salceda, que compró a Mario Conde en los Montes de Toledo. El sentimiento monárquico al magnate le venía de familia: su padre, Juan Villar Lopesino, militar de profesión, combatió en la Guerra Civil junto al general Aranda, participando en la defensa de Oviedo.

Finalizado el conflicto, cayó en desgracia ante Franco por reclamarle, junto a Aranda, "su obligación de restaurar la Monarquía en la persona del conde de Barcelona (padre del emérito) como rey Juan III". Franco, indignado, encarceló a Aranda y desposeyó a Villar Lopesino de su carrera militar.

Juan Villar-Mir de Fuentes, a quien en 2016 su padre cedió la presidencia de OHL y en 2021 la de todo el holding, es el primogénito de sus tres hijos. Le siguen Silvia, casada con el polémico Javier López Madrid, cuya íntima amistad con Don Felipe se rompió tras verse implicado en el escándalo de las tarjetas black de Bankia; y Álvaro, el más desconocido, que en 2018 renunció como consejero del holding paterno.

El porvenir de Juan como hereu estuvo marcado desde la cuna y, tras licenciarse en Económicas y Empresariales en el CEU San Pablo de Madrid, entró a trabajar con su padre, omnipresente en su vida. Residían en la misma urbanización, Puerta de Hierro, y también pasaban juntos los veranos. Alternaban entre Sotogrande, donde el patriarca poseía una mansión, y Mallorca, donde estaba amarrado su espectacular yate Eyes Blue London, en Puerto Adriano.

En Sotogrande se casó Juan, en julio de 1989, con Cristina Palacios Pérez-Medina, miembro de una familia de empresarios y consejera de Panvelpa SL, dedicada al transporte de mercancías peligrosas. Con ella tuvo tres hijos: Cristina, Constanza y Juan. Residían en un chalet de la exclusiva urbanización madrileña de Puerta de Hierro, cercano a la mansión de su padre, de 2.600 metros cuadrados y cuajada de obras de arte.

La de Juan, más sencilla, tiene 538 metros sobre una parcela de 1.545, de los cuales 77 están dedicados al garaje, donde guarda su colección de coches deportivos, una de sus pasiones, junto al tenis —que practica en el aristocrático club Puerta de Hierro— y la bici de montaña los fines de semana. A diferencia de su padre, que tenía hándicap 17, no es aficionado al golf, pero sí comparte su amor por el Real Madrid, club del que el patriarca llegó a ser vicepresidente. Su primogénito colabora habitualmente con la Asociación de Valores del Madridismo. También es patrono de la fundación Nantik Lum, que otorga microcréditos para el desarrollo.

Encontrar imágenes privadas o información de Juan, su esposa o sus tres hijos es como buscar una aguja en un pajar, pues son alérgicos a aparecer en la prensa rosa. Su hija mayor, Cristina, se casó en 2021 en Sotogrande con su novio de toda la vida, Eduardo, pero no se publicaron imágenes. Curiosamente, la boda de la pequeña, Constanza, que se casó en octubre de 2024 con Daniel Cruz, fue bastante más mediática, pues acudieron numerosas caras conocidas como Iván Espinosa de los Monteros, Ana Rosa Quintana, José Ramón de la Morena o el cantaor José Mercé. Se celebró en la parroquia de Santa Ana, en el barrio sevillano de Triana, y el inminente marqués de Villar-Mir, que fue padrino, llegó a la iglesia con la novia en calesa, una imagen inédita que captó la numerosa prensa del corazón allí congregada.

herencia menguante para los tres hijos

El imperio Villar-Mir, del que sus tres hijos poseen respectivamente el 33%, fue cayendo como fichas de ajedrez. Prácticamente, solo queda el 35,9 % de Ferroglobe, que preside Javier Lopez-Madrid, Villar-Mir Energía y Agropecuaria de fincas, que integra las propiedades familiares. En 2024 vendieron la inmobiliaria Espacio, otra de sus joyas junto a OHL, cuyo rascacielos Torre-Espacio, una de las Cuatro Torres, daba sede al holding, que también vendieron, así como su yate 'Blue Eyes London'. Además, su colección de arte, valorada en 80 millones de euros, integrada por Goyas, Rubens y Zurbaranes, quedo en manos del banco de Santander como garantía por impago.