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Manuel Alejandro: "El himno de España nunca tendrá arreglo porque la música es muy vulgar"

Es el autor de los grandes éxitos de Raphael, de Rocío Jurado, de Julio Iglesias... y así hasta 600 canciones. A los 92 años, publica sus memorias, Vibraciones y elucubraciones de un escribidor de canciones (Ediciones B), y tocará el 4 de junio en el Universal Music Festival del Teatro Albéniz

Manuel Alejandro
Manuel Alejandro posa en el salón de su casa de Madrid.Javier Barbancho
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Más que sus memorias ha escrito usted un tratado sobre el sentido de la vida. ¿Han sido las canciones su forma de hacer filosofía?
Lo mío es la filosofía de barra de bar. Hay mucha tesis dentro de cada canción pero ya digo, es una filosofía práctica y popular.
Hace una fuerte distinción entre la música y las canciones, entre el compositor y el escribidor de canciones, como se define usted.
Tengo un respeto reverencial hacia la ciencia y la razón, pero yo no soy razonable. No hacen falta sistemas, ni teoremas ni reglas para escribir una canción, cosa que sí hace falta para escribir una sinfonía.
¿Y qué hace falta para escribir una canción?
Tener una sensibilidad tremenda y, en un momento dado, sentir una emoción tremenda, la tarareas, la cantas, y luego viene el técnico y la escribe. En los 60 y 70 a la gente de la radio se le llenaba la boca tildando de buena música a las canciones. Y estaban completamente equivocados. No existe una buena canción, existe una bella canción. La canción es a la música lo que el dibujo a la pintura, o lo que el curandero a la medicina.

"No existe una buena canción, sólo una canción bella. La canción es a la música lo que el dibujo es a la pintura, o lo que el curandero es a la medicina"

Sus memorias tienen 393 páginas, pero hasta la 250 no empieza su etapa como autor de canciones. Da mucha importancia a su origen.
La sensibilidad y la emotividad se alimentan de lo que te rodea. En mi casa había música y también había enfermedad, la de mi hermano. Eso parece que no, pero te recoge mucho. Son muchas noches en vela y te escuchas, te oyes tú, que es una cosa que no hacemos nunca. No hay duda de que a Santa Teresa el 40 o 50% de lo que escribió se lo dio el enclaustramiento en su celda. Si hubiera estado por la calle habría dejado escapar esos efluvios.
Imagine si hubiera tenido móvil.
Lo peor de este aparatito es que te enseña muchas cosas pero no aprendes ninguna, lo ves todo pero no te quedas con nada.
Su padre escribió junto a José María Pemán el himno de la Armada. Pemán, a su vez, puso letra a la Marcha Real en 1928 por encargo de Primo de Rivera. ¿Ha pensado en poner letra al himno democrático?
No sólo lo he pensado sino que tengo escrita y registrada una letra preciosa y absolutamente nada política, en absoluto. Una canción para el español de la calle. La he grabado, incluso. El principio me gusta muchísimo, la primera cuarteta dice: Bella España/ nacido en tus entrañas/ de tu resplandor/ soy fruto de tu luz. Lo que pasa es que el himno de España nunca tendrá arreglo porque la música es muy vulgar. Y tampoco vamos a hacer uno nuevo, España no es un club de fútbol.

"Tengo escrita y registrada una letra preciosa para el himno. Nada político, una canción para el español de la calle"

¿Nunca ha tenido la tentación de convertirse usted mismo en un divo como aquellos para los que ha escrito canciones?
Mi época fue la época gloriosa de los cantautores, salió Serrat, salió Víctor Manuel... Ellos eran los que partían el bacalao. Yo también hacía canciones, aunque no fueran protesta. Siempre he querido huir de la política. Lo mío es el amor, y punto. Y nadie entendía por qué no grababa. Vi que era un filón económico, así que cuando andaba mal de dinero, aceptaba. Así que tengo tres álbumes grabados por insistencia de los ejecutivos de las compañías de discos, pero nunca he pensado en vivir de cantar en un escenario. En la vida.
¿Le ha decepcionado algún cantante al interpretar una canción?
Nunca. Jamás he escrito una canción a alguien que no me gustara. Siempre lo hago pensando en su figura, en cómo se mueve, en su voz, en lo que piensa la gente de él, en si tiene novia, si es separado. No escribo canciones sin pensar en quién las va a interpretar.
¿Es más complicado escribir para una mujer?
Me da igual, al hombre quizá lo analizo equivocándome menos, pero siempre he vivido rodeado de mujeres y creo que las conozco muy bien.

"Siempre he querido huir de la canción política. Lo mío es el amor, y punto"

¿Hubiera existido Manuel Alejandro sin Raphael, y viceversa?
Habríamos existido los dos, sin duda. El carácter de Raphael era el de ser una estrella. Era y es. Y yo hubiese seguido con mis cosas y hubiesen venido otros cantantes. Puede que hubiera tendido a otro estilo de canción, pero hubiera triunfado igual.
Su carrera empezó como pianista en el bar Pícnic, frecuentado por homosexuales, prostitutas y soldados. ¿Qué aprendió del hampa?
Fue una experiencia única, en aquella época la homosexualidad estaba perseguida, los metían en chirona. Y allí iba la crema de la homosexualidad. ¡Hasta ministros! Yo incluso les hacía de celestina. Eso te da mucha soltura para escribir.
¿Qué porcentaje se atribuye del éxito de sus canciones?
El cantante triunfa siempre por una canción que le pone en la onda. La canción puede tardar mucho más tiempo. Seguramente la canción mía que más gusta es Procuro Olvidarte. Se grabó a finales de los 70 y durante muchos años no pasó nada. Hoy hay 460 versiones registradas, lo mismo la canta Aitana en Operación Triunfo como suena en el homenaje a los fallecidos en los Premios Goya.
Cita a Aitana, ¿qué le parece la música actual?
Hay canciones bellas, y canciones que no. Y luego está ese desmadre del reguetón, que no tiene nada que ver con la canción. Tiene gracia, nos distrae, pero no puedo compararlo con Extraños en la noche, por ejemplo. No, imposible. Veo a mucho cantante hoy día, ya estrella, que llena estadios y que tiene un aspecto de una vulgaridad absoluta. Te podría decir 23, pero no lo voy a hacer.