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Colapso de solicitantes de asilo en los centros de emergencia temporales de Madrid: "Algunos llevan más de seis meses esperando al Ministerio"

Conseguir una cita en comisaría se ha convertido en todo un desafío, alargando la estancia en unos recintos diseñados para ser transitorios y que están por encima del 100% de capacidad. Es el Gobierno quien tiene que darles la cobertura

Una de las 'calles' del Centro de Las Caracolas.
Una de las 'calles' del Centro de Las Caracolas.JAVI MARTÍNEZ
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«Desde que llegamos, tenemos los dos móviles en rellamada. Son ya dos meses llamando a todas horas, descansando sólo los fines de semana... Necesitamos la cita con la comisaría para entrar en el sistema de protección internacional».

Desde cualquiera de los barracones del Centro Municipal de Emergencia Temporal Las Caracolas, en el distrito de Villa de Vallecas, ese grito casi desesperado se repite a diario. También ocurre recurrentemente en el Centro de Acogida Mejía Lequerica o en el de El Vivero. Una realidad enquistada que desemboca en una interminable estancia en unos recursos del Ayuntamiento de Madrid que fueron diseñados con vocación temporal y transitoria. Es decir, para dar asistencia esas primeras semanas hasta que lleguen a la red del Ministerio de Inclusión. En el primer semestre de 2024, los solicitantes de asilo llegaron a estar 77 días, una media que se elevó hasta los 130 en la segunda mitad del año. «La situación es insostenible», denuncia el Consistorio.

Y es que no deja de crecer la frustración ante un sistema poco ágil para obtener una cita que significa el acceso a los recursos estatales. Conseguir la cita es sólo el punto de partida, ya que después aguardan meses hasta concretarse la forma y el destino de esa protección. «Hasta que no formalizan, el Ministerio no les considera solicitantes», lamentan desde uno de esos centros de acogida. Una situación de colapso del Sistema de Protección Internacional del Estado que ha saturado la respuesta municipal, cuyos recursos están por encima del 100% de su capacidad. El propio Gobierno reconoce este problema, pero en Cibeles siguen esperando algún gesto en forma de medida efectiva que atenúe esta situación.

«Cerca de 400 personas solicitantes de asilo esperan en nuestros recursos con incertidumbre el día en que el Gobierno de España se acuerde de ellos y les de la respuesta social que merecen. Algunos llevan más de 190 días de espera, en una maraña burocrática para que se les tramite la Protección Internacional. Meses llamando a diario para solicitar la cita y sin que nadie les coja el teléfono», denuncia José Fernández, delegado del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad. «Mantenemos reuniones con el Ministerio y prometen medidas para agilizar el proceso que no llegan. Enviamos escritos advirtiendo de que nuestros recursos están al 100% de su capacidad y no responden», abunda el concejal.

4,8 millones de inversión en los tres centros

Según datos municipales, en el primer semestre de 2024, la media de salidas efectivas de solicitantes de asilo alojados en los centros del Consistorio, rumbo a esos recursos del Ministerio del Interior, fue de 50 personas. Sin embargo, descendió hasta 32 en el segundo semestre. Es decir, que apenas se quedaba una plaza libre diaria para nuevos usuarios. Durante el pasado mes de enero, sólo se completaron nueve salidas de los recursos municipales a los del Ministerio. «Si el Gobierno no hace derivaciones, no podemos dar entrada a nuevas personas», es la reclamación de cada día.

Para atender a estos perfiles, el Ayuntamiento cuenta con 380 plazas: 120 en el Centro de Emergencia Temporal Las Caracolas, 134 en el Centro de Acogida Mejía Lequerica y 126 en El Vivero. La inversión económica anual es de 4,8 millones de euros.

«Es un problema que, lamentablemente, ya está cronificado. Asumimos competencias que corresponden al Gobierno», insisten desde el Consistorio, donde siguen ofreciendo respuestas hasta que el Ministerio facilite el acceso a las plazas de protección internacional a los solicitantes. Los técnicos del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad mantienen coordinación semanal con el Gobierno a través del Ministerio de Migraciones, para informar de la situación de los atendidos, aportando tanto el número de personas como esa problemática en las tramitaciones.

Desde el Ayuntamiento admiten que, en 2024, hubo reuniones con la secretaria de Estado de Migraciones, donde se habló de esa problemática, pero que desde noviembre la comunicación es inexistente y la interlocución no resulta sencilla.

«El teléfono nunca para de comunicar. Hay familias que se tiran tres o cuatro meses y no consiguen nada». Es la letanía, por ejemplo, desde Las Caracolas, que ha dejado de ser una solución temporal.