MADRID
Conservación

Una analítica de última generación a una Cibeles que goza de buena salud: "Nuestra misión es hacer que llegue a quienes vienen detrás"

Durante 14 semanas se realizarán estudios para determinar qué tipo de intervención se hace en el emblemático monumento: "No hay urgencia"

Dos restauradores trabajan en la fuente de Cibeles.
Dos restauradores trabajan en la fuente de Cibeles.C. G.
Actualizado

Si no hay silencio en el corazón de la fuente de Cibeles es porque, en plena sobremesa madrileña, el tráfico sobre ese icónico punto de la capital resulta ya incesante. Desde hace horas, el rumor de los chorros de agua que acompasan el día a día de la diosa y sus célebres leones, Hipómenes y Atalanta, ha cesado. Apenas un par de inoportunos charcos próximos a la talla recuerdan que, habitualmente, unos 120 metros cúbicos de agua inundan la cubeta de piedra sobre la que se alza la figura diseñada en el siglo XVIII por Ventura Rodríguez. GRAN MADRID se adentra en esas desnudas entrañas de un monumento que, tras un primer contacto visual de los técnicos municipales, «goza de buena salud». A pesar de esa buena noticia, ayer fue vaciada para que se le practicara una milimétrica analítica que permita conocer al detalle sus constantes vitales. De ahí esa (no tan) improvisada excursión que pilló por sorpresa a la solemne Cibeles y, también, a algún que otro incrédulo conductor, que debió pensar que asaltaban el tótem de su equipo.

Allí se encuentran los restauradores tomando muestras que irán directas al laboratorio. Un examen a pie de estatua, con microscopios electrónicos, lupas binoculares o puntas de bisturí como protagonistas. También empleando difracción de rayos X (permite determinar la geometría tridimensional de materiales cristalinos) en los análisis del laboratorio. Los mismos elementos que ya lo fueron en la reciente intervención de la fuente de Neptuno, cuyas lonas, tras una inversión de 150.000 euros, entre los estudios previos y la restauración, financiados en gran medida por un mecenas, en ese caso L'Oréal. «Nos ha llegado en muy buen estado, pero también tenemos que hacer que llegue a quienes vienen detrás. Y en eso estamos», sostienen los restauradores, Aimar, María y Fernando, que no dejan de escudriñar cada milímetro de piedra. «Es fundamental el trabajo de campo en esta fase de estudios previos», puntualizan sobre una actuación impulsada por el Área de Cultura del Ayuntamiento, que encabeza Marta Rivera de la Cruz.

En esa concienzuda exploración, se encuentran signos de intervenciones anteriores. Como esa inscripción R-2002 en la mano izquierda de la diosa. Y es que, hace 23 años, en ese año 2002 que recuerda el grabado, unos jóvenes la dejaron mutilada durante mes y medio y el escultor José Luis Parés realizó una réplica de esa mano que empuña la llave de la ciudad. «La Cibeles es hoy la suma de muchísimos equipos que se han preocupado por ella y de instituciones que la han conservado. El avance científico ha sido fundamental», abundan los técnicos que auscultan a esa fuente en silencio.

"Cibeles tiene mucho factor biológico"

Durante 14 semanas, como ya ocurrió con Neptuno, se va a realizar un estudio preliminar para conservar intacto ese porte que ayer mostraba el grupo escultórico de La Cibeles. «Se harán ensayos de limpieza de hidrofugación de los distintos tratamientos para ver cómo reacciona la piedra a los tratamientos y, tras esas 14 semanas, habrá una propuesta de actuación», detalla Victoria Sandstede, jefa de servicio de Conservación Preventiva del Ayuntamiento. Porque, como se viene insistiendo desde la operación quirúrgica a corazón abierto de la Puerta de Alcalá, todos los monumentos de esa zona están expuestos a la contaminación, los pájaros, las semillas y la climatología. «Cibeles tiene mucho factor biológico», añade. De El Retiro, pulmón indispensable de la capital, proceden buena parte de estas amenazas de la divinidad.

Será aproximadamente en mayo cuando se desvele la ruta a seguir. «No hay ninguna urgencia. No hay nada que nos haga pensar que hay que intervenir inmediatamente, pero vamos a tomar muestras para realizar un análisis cuidadoso», completa la delegada, Marta Rivera de la Cruz, en ese mensaje de tranquilidad del Consistorio respecto a esa ilustre vecina que da nombre al Palacio donde se alojan las dependencias municipales. En caso de intervención, se insiste en buscar un patrocinador y, también, en que no será hasta el otoño cuando se saque el cepillo o el bisturí. Lo que haga falta. Una ITV para la Cibeles que, como la realizada al dios de los mares o a la Puerta de Alcalá, forma parte de un plan para los iconos de Madrid, ideado por el Ayuntamiento hace dos años.

Con cuidado, sin pisar donde no se debe, los visitantes se despiden de la deidad y sus fieles leones, oscurecidos por el paso del tiempo, pero con unas pulsaciones propias de cualquier adolescente. Sorteando los charcos de unas aguas que, hoy mismo, volverán a su cauce. Aún habrá un segundo vaciado más.