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La brújula de la vivienda señala al norte: el clima y los precios disparan las compras en las regiones de la mitad septentrional

Comunidades como Asturias o Galicia escalan puestos entre las preferencias de los compradores, que miran cada vez más al Cantábrico a la hora de decidir dónde adquirir una casa a precio más asequible

Edificios de viviendas en los barrios de Valdezarza y Tetuán, en Madrid.
Edificios de viviendas en los barrios de Valdezarza y Tetuán, en Madrid.ÁNGEL NAVARRETE
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La última fiebre de la vivienda en España casi no ha dejado un rincón libre de contagio, aunque desde hace meses la brújula del boom apunta especialmente hacia el norte. Comunidades como Asturias o Galicia escalan puestos entre las preferencias de los compradores, que miran cada vez más al Cantábrico a la hora de decidir dónde adquirir una casa a precio más asequible.

El boom en el mercado es un hecho. El pasado noviembre fue el mejor noviembre de los últimos 15 años; las transacciones residenciales se dispararon un 15% en comparación interanual; se superaron las 50.000 firmas (54.299) y 2024 va camino de terminar como el segundo año con mayor actividad desde la burbuja del ladrillo. "Con estos datos podemos estimar que la cifra de cierre de 2024 será muy elevada, superando las 630.000 compras y siendo el segundo año con la mayor actividad desde 2007", apunta Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com.

Las grandes ciudades y las islas son los puntos tradicionalmente calientes de este fervor, pero de un tiempo a esta parte, la mitad septentrional del país ha cogido fuerza apoyada en dos factores: el precio, más asequible que en otras zonas del país, y el clima, que resulta más suave en épocas estivales. "Estamos viendo una tendencia en comunidades fuera de las más demandadas (Asturias, Cantabria...) que están empezando a experimentar incrementos importantes este año y en las que la demanda se está activando. Uno de los motivos principales es el precio, porque son comunidades que aún están lejos (muy lejos) de los precios de lugares como Barcelona, Madrid o las islas", comentan fuentes del sector inmobiliario.

Fruto de estos movimientos, La Rioja fue la autonomía en la que más aumentaron porcentualmente las compraventas en el mes de noviembre, un 58,2%, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En Galicia crecieron un 32,5%; en Castilla y León, un 28,7%; en el Principado de Asturias, un 27%; en el País Vasco, un 19,1%, y en Cataluña, un 16,2%. Todas ellas se sitúan por encima del crecimiento medio del 15% a nivel nacional, además de Castilla-La Mancha (+33,9%), Extremadura (+21,2%) y la Comunidad de Madrid (35%).

Sólo Baleares retrocedió (-4,3%). Su frenazo, no obstante, no impidió que noviembre encadenase la quinta subida consecutiva en el balance total de transacciones de vivienda. En el sector se habla de una "época dorada" para las compraventas auspiciada por la bajada de tipos, el abaratamiento de las hipotecas y la alta demanda condensada a la espera de encontrar producto en el mercado.

"El abaratamiento de la financiación y la perspectiva de que los precios no vayan a bajar por la falta de oferta disponible, siguen empujando a la compra a muchas familias. Esta situación no se relajará en los próximos meses: los tipos van a continuar bajos y la demanda permanecerá muy activa, lo que continuará incrementando la tensión en los precios", apunta Francisco Iñareta, portavoz del portal inmobiliario Idealista.

En la misma línea apunta María Matos, portavoz de Fotocasa, donde añaden algunos factores más que condicionarán la evolución de los próximos trimestres. "Tras el cambio de ciclo hipotecario por la desescalada de los tipos de interés, se inicia una temporada de dinamismo en la adquisición de vivienda en la que factores como el optimismo y la confianza del comprador, sumados a un aumento en la tasa de ahorro de los hogares y a las condiciones hipotecarias más atractivas con un Euríbor a la baja aumentarán la compra de vivienda en todo 2025", señala Matos.

El crecimiento alcanzará tanto a la vivienda de obra nueva como a la vivienda de segunda mano. Ambas viven un momento dulce, pero es especialmente destacado en el producto a estrenar. En noviembre, las compraventas de obra nueva se incrementaron un 37,4% y suponen ya casi un cuarto (22%) de las transacciones que se firman. "Esta tipología está experimentando un momento muy intenso, ya que la vivienda a estrenar cumple con los requisitos más demandados por los compradores. Sin embargo, podemos encontrarnos con una grave problemática de subida de precios si la demanda continúa tan latente. Las dificultades de los promotores para encontrar suelo y financiarlo, además del aumento del coste de los materiales o a la excesiva burocracia, ha ocasionado la ralentización de algunas promociones dejando unos niveles productivos muy escasos para poder absorber la demanda de compra tan solvente", explica María Matos.