- Tensión Vuelve la guerra a Gaza: Israel rompe el alto el fuego y lanza una gran ofensiva contra Hamas en la Franja
- Israel Netanyahu culpa a Hamas del fracaso en la negociación y afirma que a partir de ahora será "bajo fuego"
Exactamente dos meses después de la entrada en vigor de la tregua y al día siguiente de la reanudación de los ataques aéreos de Israel contra Hamas en la Franja de Gaza, israelíes y gazatíes no sabían este jueves qué les espera a la vuelta de la esquina: el regreso a la guerra o a un acuerdo que conceda un nuevo periodo de calma.
La declarada estrategia de presión militar israelí sobre Hamas para que libere a los secuestrados ha subido un peldaño con el avance de sus tropas para ampliar "la zona de seguridad" en el centro y el sur de la Franja de Gaza y el control de parte del Corredor de Netzarim. Israel vuelve a este estratégico paso entre el norte y el sur del enclave palestino del que se retiró en el marco de la primera fase de tregua finalizada hace tres semanas.
En un mensaje directo a los gazatíes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, hizo alusión al líder de Hamas, Yehia Sinwar, abatido un año después del ataque que diseñó, y a su sucesor y hermano, Mohamed: "El primer Sinwar destruyó Gaza y el segundo Sinwar lo destruirá por completo. El ataque de la Fuerza Aérea contra los terroristas de Hamas fue solo el primer paso. Pronto se reanudará la evacuación de la población de las zonas de combate. Si no se libera a todos los secuestrados israelíes y no se expulsa a Hamas de Gaza, Israel actuará con una fuerza que aún no habéis conocido".
"El objetivo (de Israel) es acabar con el acuerdo pactado e intentar imponer uno de rendición a Hamas que sería escrito con la sangre de los palestinos pero no lo logrará", afirmó el portavoz islamista, Sami Abu Zuhri, avisando que los ataques no les harán modificar sus condiciones para la liberación de los 59 secuestrados aún en cautiverio pero sí pueden tener consecuencias nefastas para los rehenes.
Los bombardeos siguieron hoy aunque con menor intensidad que en la madrugada del lunes en una ofensiva que desde entonces ha causado al menos 430 muertos, según el Ministerio de Sanidad de Hamas. Este grupo acusó a Israel de haber atacado una sede de la ONU en Deir al Balah causando un muerto y cinco heridos. El ejército israelí lo niega al afirmar que no realizó ningún ataque allí.
Jorge Moreira da Silva, jefe de la Oficina de Servicios de Proyectos de la ONU, se negó a revelar quién llevó a cabo el ataque en la ciudad central de Deir al Balah, pero afirmó que el artefacto explosivo fue "lanzado o disparado" y que la explosión no fue accidental ni relacionada con actividades de desminado, informa Ap. No proporcionó las nacionalidades de los fallecidos y heridos. El organismo de la ONU, conocido como UNOPS, lleva a cabo proyectos de infraestructura y desarrollo en todo el mundo.
Israel justifica los ataques afirmando que Hamas rechazó cualquier propuesta de ampliar la tregua mientras disfrutaba de la calma para rearmarse sin entregar rehenes. Familias de secuestrados y la oposición en la Knésset denuncian que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, busca asegurarse la continuidad de su Gobierno. El dirigente rechaza las acusaciones y afirma que los organismos de seguridad apoyaron la decisión como instrumento de presión ante Hamas tras su rechazo a las propuestas en la negociación.
Las condiciones en las que Netanyahu ingresaría en una nueva fase de la guerra iniciada por Hamas hace 530 días han variado sustancialmente. A nivel externo, un muy debilitado Hizbulá no se sumará desde Líbano a la escalada como hizo al día siguiente del ataque del 7-O, Siria ya no es plataforma de Irán que solo tiene como milicia activa contra su enemigo a dos grupos palestinos y a los hutíes bajo diana del presidente estadounidense Donald Trump. Otro cambio fundamental que puede marcar el carácter de la nueva ofensiva es precisamente el apoyo ilimitado de Trump que prometió no bloquear o retrasar el envío de municiones y amenazó a Hamas con un "infierno" si no libera los rehenes.
A nivel interno, los israelíes apoyan acabar con Hamas en Gaza, pero recuerdan que la misión prioritaria es la vuelta de los secuestrados asumiendo que un acuerdo es la forma más segura y posible.
Netanyahu ha logrado mantener unida su coalición pese a las crisis (ley de reclutamiento de ultraortodoxos, acuerdo de tregua, etcétera) mientras aumenta la crispación social y política tras la reanudación de la iniciativa de leyes para reforzar el poder del Gobierno frente al Tribunal Supremo; el enfrentamiento directo con la asesora legal y fiscal general, Gali Baharav-Miara, y el jefe del servicio de Seguridad interna, Ronen Bar, a los que pretende destituir; el Qatargate sobre las supuestas relaciones económicas entre asesores de Netanyahu y Qatar, el fracaso en la negociación para la vuelta de secuestrados...
Decenas de miles de israelíes se manifestaron este miércoles en Jerusalén en una masiva protesta que recordó las que llenaron las calles contra el plan de reforma judicial en el 2023.