El final del teletrabajo se le está complicando a Amazon. La tecnológica estadounidense sacudió todo el mercado laboral al anunciar el pasado septiembre que sus decenas de miles de empleados deberían volver a la oficina en 2025.
Sin embargo, no ha resultado tan sencillo y, de hecho, en Madrid y Barcelona ha resultado directamente imposible, lo que ha llevado a la dirección local a mantener el status quo y aplazar el retorno a la oficina hasta junio por falta de espacio para acoger a todos los trabajadores, según señalan varias fuentes a EL MUNDO.
"La gran mayoría de nuestros empleados disponen de espacios de trabajo asignados y han regresado a la oficina a tiempo completo. De los cientos de oficinas que tenemos en todo el mundo, solo hay un número relativamente pequeño que aún no está preparado para recibir a todos los empleados cinco días a la semana", apuntan desde la tecnológica.
España no es el único país donde el retorno a la oficina se ha complicado, ya que, por ejemplo, hace una semana The Wall Street Journal narraba las dificultades que la empresa estaba teniendo en varios puntos de Estados Unidos. En España, las principales oficinas están en Méndez Álvaro y varias plantas de la torre Cepsa, mientras que en Barcelona se encuentran en el distrito 22@, el área de innovación de la capital catalana.
Este bache no ha cambiado el rumbo de la dirección de Amazon que está decidida a implementar con firmeza esta medida, que, consideran ayudará a preservar la «cultura» de la organización que se encuentra en plena carrera por liderar la inteligencia artificial en su pata tecnológica y afronta numerosos desafíos en su rama de comercio electrónico con la irrupción de actores chinos muy agresivos como Temu.
¿Una invitación a salir?
La noticia, no obstante, no gustó entre los empleados, especialmente entre los perfiles más técnicos y normalmente más tendentes al teletrabajo. De hecho, la teoría dominante entre este sector era que la maniobra no tenía otro fin que provocar salidas en los equipos de desarrolladores sin tener que acometer otra ola de despidos como las que fueron frecuentes en todas las tecnológicas desde 2022.
Con todo, los datos que ha venido reportando Amazon respaldan ese relato solo a medias. La compañía es probablemente el mayor empleador del mundo con 1,5 millones de trabajadores y, en vez de reducir, ha incrementado su plantilla progresivamente durante todo el 2024.
Según los últimos resultados presentados por la empresa, la entidad incrementó en 35.000 personas su lista de nóminas en 2024. Sin embargo, el crecimiento en el último trimestre se ha ralentizado, algo raro, porque suele ser un periodo de crecimiento pronunciado por las necesidades del negocio de comercio electrónico por la campaña de Navidad y el Black Friday.
Aunque el CEO de Amazon, Andy Jassy, aseguro que se trataba de la campaña de Navidad más exitosa de la historia del grupo, el incremento de empleados fue de apenas 6.000 , frente a los 25.000 de un año antes, lo que sí que indica cierto enfriamiento a la hora de reclutar o al menos en el saldo de personas que entran y salen de la compañía.